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En Uniandes
27/02/2026

Un encuentro que honra los sueños que comienzan

El encuentro de la Beca Quiero Estudiar Nutresa reunió a dos generaciones de estudiantes en la Universidad de los Andes, celebrando el inicio de nuevos caminos y la consolidación de una comunidad que transforma vidas.

El pasado 2 de febrero, la Universidad de los Andes fue escenario de un encuentro que reunió a dos generaciones de la Beca Quiero Estudiar Nutresa. Quienes inician su camino en 2026-1 compartieron por primera vez con quienes, desde 2025-2, ya hacen parte de una comunidad que crece, se acompaña y avanza con un propósito común.

 

En un ambiente cercano, la bienvenida trascendió lo simbólico. Fue un espacio para reconocer que cada historia que llega aquí está marcada por la persistencia y por sueños que, en muchos casos, parecían lejanos. Como lo expresó uno de los nuevos beneficiarios: “para muchos en mi familia, la posibilidad de entrar aquí era tan lejana como una estrella”.

 

Gracias al compromiso de la Fundación del Grupo Nutresa, hoy más de 100 estudiantes y sus familias encuentran en la educación una oportunidad real de transformación. Con una inversión de $16.000 millones y la entrega de 20 becas anuales durante cinco años, esta alianza abre puertas a jóvenes con talento, cubriendo el 95% del valor de la matrícula en programas clave para el desarrollo del país.

 

Las voces de los estudiantes le dieron profundidad al encuentro. Sus historias recordaron que el acceso a la educación no es solo una meta cumplida, sino el punto de partida de un proyecto de vida con impacto. Desde la experiencia de quienes ya avanzan en su camino, surgió una reflexión que resonó con fuerza: “el privilegio exige rendimiento”. Una invitación a asumir esta oportunidad con responsabilidad, no solo personal, sino también con el país.

 

También hubo espacio para reconocer que detrás de cada logro hay historias de amor, esfuerzo y resiliencia. “Qué honor más grande que poder honrar el nombre de mi papá aquí”, compartió uno de los nuevos beneficiarios, recordando que este camino no se recorre en solitario.

 

La entrega de diplomas, acompañada de un símbolo que marca el inicio de esta etapa, representó mucho más que un logro académico. Fue la confirmación de que cada estudiante que llega a la Universidad lo hace con una historia que transforma, y con el potencial de multiplicar ese impacto en su familia y en su entorno.

 

Como se expresó durante el encuentro, transformar la sociedad comienza cuando los sueños encuentran las oportunidades para hacerse realidad. Hoy, esta comunidad avanza con esa convicción: convertir su talento en acción y sus aspiraciones en proyectos de vida que trascienden.